EN ESPERA DE LAS LLUVIAS
La primavera ha vestido de esplendor nuestros carpos, donde un verde radiante ofrece al visitante el mejor espectáculo visual de este ambiente rural característico.
Las frías noches de hielo del final de marzo, se han llevado las puntas de las plantas más adelantadas y seguro que han ahogado el desarrollo de las larvas de las plagas tan lesivas.
El agua ha llegado vertiendo en nuestros campos unos 35 litros computados a mediados de abril, que han servido para hacer resurgir las agobiadas plantas.
Para una cosecha suficiente se estima que debería caer más del doble en lo queda de mes y volve a llover para San Isidro.
