LAS CIGÜEÑAS ENCUENTRAN CASA
El derribo del salón del baile ha dejado a una pareja de cigüeñas sin su nido, y las zancudas han vagado por varios tejados del pueblo barajando el lugar más idóneo para procrear en esta temporada.
Al final, han elegido como aposento la granja de Marciano Jiménez, donde desde hace más de diez años, se ofrecía una estructura preparada al efecto, pero que no fue muy del agrado de las cigüeñas, tal vez por la escasa altura, por la cercanía al paso de la gente o quien sabe que causas hacían a estos emblemáticos animales rehusar el nido.
Esta pareja de aves, empecinada en no abandonar La Vega, como muchos de los que queremos al pueblo, es muy bienvenida por todos y acogida con cariño con la esperanza de que su prole siga los pasos de sus progenitores y el corazón de los responsables del progreso ecológico de Vega de Santa María, se ablande y facilite la ubicación de las cigüeñas, muy beneficiosas para el campo y de una sociabilidad admirable que dotan de alegría a cualquier localidad.
