Cae la señal de dirección obligatoria

La señal que estorba a la entrada de La Vega y que obliga a abrirse con el coche y rodearla cuando se entra por la ermitilla, ha caído por fin. Alguien se ha dado cuenta de que esa señal reduce y estrecha el camino de entrada y obliga a forzar la maniobra cuando se viene en coche e impide a los camiones girar correctamente.
A los encargados de conservación de carreteras, ignaros e indoctos, se les ocurrió que debían poner un obstáculo a las entradas de La Vega y de Velayos. La de Velayos cayó a las pocas horas y cada vez que la levantaban era derribada. Al final terminaron eliminarla con buen criterio, pero la de Vega permanecía en pie estorbando.
Ahora ha caído y aunque ha sido levantada de nuevo, la han puesto en pie de nuevo, entrando en una guerra que tienen perdida de antemano y que ojalá encuentren la solución en retirarla definitivamente, como ocurre con los postes kilométricos que adjudican a la Vega en el kilómetro 10 de la carretera de Gotarrendura, donde las privilegiadas mentes de los técnicos de la Diputación ubican a nuestro municipio. Así se explica que nos tengan abandonados en infraestructuras básicas que debieran acercar a nuestro municipio un poca más hacia el mundo civilizado.
