La Revista de Vega de Santa María Noticias

Gracias por venir

La Semana Santa de este año en la Vega ha tenido de particular la mayor asistencia de público que, comparativamente con ediciones pasadas, han animado mucho la localidad y llenado de gente las procesiones.

Dicen los críticos y los estadistas que la crisis económica, ha hecho posible que haya menos desplazamientos fuera y vacaciones mas cortas. Eso no es cierto en vuestro caso. ¡Qué saben ellos de vuestras ganas de volver al pueblo, de venir a ver a vuestras gentes y de pasar estos días en el pueblo! No saben nada. Sé que ha sido esa llamada de vuestro interior y las ganas enormes de volver a vernos lo que os a traído a Vega de santa María. Se que han sido los sentimientos de amor a nuestro pueblo, que queda de cuando niños o de cuando mayores encontrasteis por primera vez un sentido distinto a la religiosidad con la celebración tan peculiar y característica de nuestras Semana Santa. Muchos no van a misa los domingos, pero si cantan los romances y pasean sobre sus hombros en procesión a las imágenes porque es algo distinto, con otro sabor. Ha sido así desde hace muchas generaciones, y eso denota el sabor distinto de la Semana Santa en la Vega. Los veranos son iguales en todos los pueblos de naturaleza agrícola, pero esta época del año, se vive aquí de una forma muy distinta y especial.

 

Para nosotros ha sido una inmensa alegría que estéis aquí, compartiendo con nosotros esta Semana Santa y este periodo vacacional.

Pocos confiaban en que vinierais tantos a participar en nuestras tradicionales procesiones y se había encargado a Rober, el yerno de Antonio Burgos, el de Navares, que hiciera tres carros con bastidor y cuatro ruedas para llevar a las imágenes. Dos aún no se han terminado, que les faltan las ruedas y pronto les acabará este chico es un buen artista de la fragua y la soldadura, pero gracias a vuestra asistencia no ha sido necesario estrenar el que está acabado, pues había de sobra brazos y devociones para honrar a las imágenes y llevarlas a hombros como manda la tradición.

Así el Jueves Santo, a las seis de la tarde, cantamos los romances y procesionamos con las imágenes como desde mediados del siglo XVIII lo venían haciendo nuestros antepasados.

Al trasladar el Santísimo al Monumento, lo hicimos sin palio. Parece que la novedad es que han pintado de blanco los palos, ¿dónde estaba el palio? Es una pregunta aún sin resolver.

Lo del Viernes Santo fue impresionante. Amanecimos con una nevada en los tejados y cubriendo los coches, digna del más duro invierno. ¡Qué frío! No dejó en toda la mañana de caer granizo y nevar. Pero la iglesia se llenó de fieles para rezar el Vía Crucis. Se hizo por dentro de la iglesia por el mal tiempo, lo que deslució el paseo por las cruces de piedra tan emotivo.

En el bar se dieron cita mucha gente también. A ver si espabilan los encargados que días antes se habían quedado sin cerveza. Tampoco esperaban tanta gente el Domingo de Ramos. La tradición manda que se tome limonada, es una característica de nuestro pueblo, donde el buen vino nunca faltó. Con la Cari en bar, siempre había y muy buena por cierto, ahora con estos gerentes ¡ni se nos ocurre pedirla! Están las cosas como para exigir.

Lo del hornazo ya es más generalizado. Luis, el panadero de Velayos, ha hecho muchos para la Vega y hay quien se ha jugado uno en la partida de mus. Siempre quedará el vino como sustituto de la ansiada limonada.

A las ocho estaba programada la procesión del Entierro en Viernes Santo. La lluvia no la dejó salir y, en lugar de suspenderla, se aplazó para el sábado. Recuerdo cuando se hacían con linternas para leer los librillos de los romances, hubiera sido una solución retrasarla pues había mucha geste. La solución tomada de celebrarla el sábado a las siete, no fue buena. Con el miedo a la lluvia, no procesionamos, corrimos. Para los romances solo había siete personas. Ya podíamos esforzarnos en cantar fuerte para que pareciéramos muchos y tapar los cuchicheos de la gente. La procesión se adulteró, los que os fuisteis no os perdisteis nada. Hacía bastante frió. Se quemó en el brasero los malos augurios y las penas y se toma la llama de allí para difundir el mensaje de Jesucristo. Se bendijo el agua bendita. En otro tiempo las familias se llevaban botellas para las casas.

Ha sido curioso ver como se va produciendo el relevo generacional y los más jóvenes sostienen esa tradición, que ojalá siga así por muchos años.

El Domingo de Resurrección volvimos a ser bastantes. ¡qué bonito es que las dos imágenes se encuentren en el centro del pueblo! La procesión da mucho juego y es muy vistosa.

La Semana Santa en Vega de Santa María ha estado muy interesante a pesar del mal tiempo ¡qué truhanes los hombres del tiempo! Nos engañaron a todos con que haría bueno, sólo para que salierais de casa y promovierais el gasto que genera empleo. Como siempre las teles al servicio del poder de las izquierdas y del capital de los hoteles.

Por todo esto, gracias a todos. Sois los responsables que nos hayáis hecho sentir un poco más felices esta Semana Santa y que con vuestra presencia, no se haya perdido el sabor tradicional de esta fiesta, la más importante de la cristiandad. Gracias por elegir nuestro pueblo como destino. Os prometo que seguiremos trabajando siempre para que nuestra tradición perdure y mantendremos viva esta página web, para que quien queráis la tengáis como referencia. Por ello os aporto unas fotos de lo que entre todos hemos hecho posible.

| Política de Privacidad | Contacto | ©2005-2009 Acove