Las charcas de arriba amenazadas
La construcción de una zanja en la cuneta del camino con unas exageradas medidas de de profundidad que ponen en peligro el tráfico rodado por el camino de Santo Domingo, se le suma la instalación de una cerca metálica que delimita una finca adquirida recientemente por un nuevo propietario e incluye dentro de sus limites la arqueta que abastecía de agua a las Charcas y la construcción de una casa de madera han modificado tremendamente el entorno y el equilibrio ecológico de la zona.
Al irreparable daño emocional que significa la destrucción de las Charcas de Arriba, en estado de abandono y olvidadas de casi todos, se incluye la merma de zonas de caza por la que pagan los cazadores y cuyo deterioro ven impasibles.
El Ayuntamiento ha tratado de actuar, pero se ven atados de pies y manos por la intermediación y el compromiso de personas que han mediado en la compra de la finca y el parentesco de los responsables, dejando pasar el tiempo mientras el peligro de que alguien caiga en la zanja se sigue haciendo patente.
La propiedad de los terrenos mal cercados es de la Cooperativa de la Asunción que está removiendo planos y visitas al Catastro para recuperar unos metros.
La cerca se extiende hasta terrenos comunales donde antiguamente se ubicaban las Charcas antes de que Don Felipe, antiguo y memorial alcalde de la Vega, las trasladara hasta su lugar actual.
Cerca de la arqueta que comunica la tarjía usurpada y las Charcas se ha construido un pozo para abastecer de agua a la casa de madera, sin que los medios de la Junta de Castilla y León hayan actuado con el consentimiento oportuno. Esto hace irreparable que las Charcas de arriba vuelvan a tener agua y el patrimonio de la Vega se vea otra vez mermado.
