DOS TRITONES ATASCAN EL CAÑO CHICO.
Llegado noviembre, los animales buscan refugio para pasar el invierno y cualquier recoveco sirve para escondite e invernar. El caso de los tritones que han atascado el Caño Chico, viene a poner de manifiesto cuán mal está tratado este lugar que permite a estos animales introducirse en el chorro y por consiguiente hacer insalubre el agua que bebemos. El Ayuntamiento lleva mucho tiempo dando la espalda a este lugar emblemático de la Vega, que siempre ha sido limpiado y acondicionado por los vecinos y pide agritos que se realice una obra que permita el acondicionamiento definitivo del lugar y pueda seguir dando servicio al pueblo.
Para desatascar el caño que contenía el cuerpo de un tritón en su interior y del que asomaba una cola al exterior, con la consiguiente alarma de los vecinos ha sido necesario desmontar los plásticos y trapos que detrás del caño cobijan la arqueta de salida del agua.
La responsabilidad del alcalde pasa por garantizar la salubridad de las fuentes públicas o anunciar la no potabilidad del agua. En este caso, ni una cosa ni otra sucede y la salud de los vecinos de la Vega está en peligro si consumen agua de esa fuente pública.
