LAS LLUVIAS DE OCTUBRE RETRASAN LA SIEMBRA DEL CEREAL.
Los agricultores de la Vega están viendo como sus tierras permanecen anegadas e impracticables para la siembra del cereal, a pesar de que las fechas ya piden esta labor, por la cantidad de agua que cayó en el mes de octubre y que no permite el acceso con la maquinaria agrícola para el laboreo correspondiente.
Se calcula que entre un veinte y un treinta por ciento de las tierras de labor, son las que se han cultivado y sembrado antes de que las intensas lluvias paralizaran la campaña, quedando más de la mitad de las tierras sin haber sido levantadas con el arado de vertedera, recibidos los abonos de sementera y sembradas con las máquinas y aperos propios.
Lo avanzado de las fechas, sin que pueda realizarse la siembra en condiciones óptimas, hace que los agricultores se planteen otros cultivos alternativos a las tradicionales siembra de cebada, trigo y centeno, como el girasol, soja o guisantes, que se siembra en abril y se recoge en octubre, y serviría de alternativa al cereal.
La última precipitación del 24 noviembre se ha registrado en forma de granizo y de cuatro litros de agua, que termina por afectar negativamente a los planes de los agricultores
