Adios al verano
Nuestros visitantes del verano ya se han ido. Con los primeros días fríos del invierno se repliegan a sus domicilios de la capital, mejor acondicionados que los de la localidad, para pasar el invierno, continuar sus trabajos y esperar el nuevo descanso.
A nosotros nos queda preparar el pueblo para que el próximo verano lo encuentren bonito y atractivo y vengan con más ganas a visitarnos y a llenar de gente nuestras calles, para que la localidad retome el aspecto de los divertidos veranos compartidos con su presencia donde se duplican las colas en los comercios, en el médico, y donde las tardes se disfrutaban con las sillas a la puerta de cada puerta, donde siempre había una familia reunida descansado y viendo pasar a los transeúntes de aquí para allá.
Ahora llega ese momento donde se deja de mirar al suelo, para levantar los ojos al cielo en espera de las lluvias que nos permitan un nuevo ciclo de vida que los frutos de otoño, nos dejen pasar el invierno para cuando vuelvan los que se han ido y compartir con ellos la alegría de haber pasado un nuevo y fructífero curso.
